Hoy puedes estar viviendo en una lotería alimentaria.
- Un día te inflamas.
- Otro comes "saludable" y te sientes pesada.
- Pruebas dejar el gluten, los lácteos, el huevo, el café o el azúcar…
- Y aun así los síntomas siguen ahí.
El problema no es tu fuerza de voluntad.
Es que estás intentando resolverlo sin un mapa claro.