¿Cómo la Flora Intestinal puede afectar nuestro Cerebro?

Flora Bacteriana

24 Abril 2015

Las bacterias intestinales son una de las responsables de causar complicaciones  en el comportamiento y serios problemas digestivos en niños con trastorno general del desarrollo (TGD) o  autismo.

¿Sabías que al Sistema Digestivo lo llaman el Segundo Cerebro? ¿Sabías que existen más células nerviosas en el tracto digestivo que incluso en la médula espinal? Por tanto se deduce que existe una fuerte conexión entre el cerebro, el sistema nervioso y el sistema digestivo debido a esta inmensa cantidad de celulas nerviosas.

A su vez, el sistema digestivo está colonizado por trillones de bacterias llamado flora intestinal. Dependiendo del estado de la flora intestinal, también dependerá nuestro sistema digestivo, por tanto nuestro sistema nervioso, involucrando a la vez nuestro cerebro.

Se habla de una microflora intestinal buena o simbiótica cuando existen bacterias beneficiosas y en cantidad adecuada, que contribuyen a:

  1. La protección inmunológica,
  2. La digestión completa de ciertos alimentos,
  3. La sinterización de algunos nutrientes,
  4. La prevención de la inflamación intestinal,
  5. Mantener un intestino impermeable que impide el paso tóxinas, micro-organismos patógenos, alimentos parcialmente digeridos.

Hablamos de microflora intestinal mala o disbiótica cuando la diversidad de microorganismos que allí se encuentran no son beneficiosos y  hay mayor cantidad de bacterias perjudiciales, entonces ¿qué sucede?:

  1. Se desarrollan enfermedades,
  2. Aumenta la producción de toxinas,
  3. Aumenta la inflamación de la pared intestinal y por tanto reflujos, vómitos, estreñimiento crónico, distensión abdominal, entre otros,
  4. La inflamación de la pared intestinal trae como consecuencia un intestino permeable, el cual  permea y permite el paso libre de toxinas, micro-organismos patógenos, moléculas de alimentos parcialmente digeridos que entran a la sangre, pasan a la circulación, atravesando  la barrera hematoencefálica y llegan al cerebro produciendo desequilibrio en la producción de neurotransmisores. Los neurotransmisores son los encargados de regular los estados de ánimo y su desequilibrio causa trastornos conductuales típicos del TGD como son: ansiedad, depresión, agresividad,  hiperactividad, limitación para hablar, poca socialización, enfoque en una sola actividad u objeto, falta de  obediencia a llamados y comportamiento repetitivo. La microflora intestinal se ve afectada por diversos factores, entre los que se encuentran la  alimentación diaria, el  uso de fármacos, el estrés, etc. En niños con autismo y con una inadecuada alimentación, la flora intestinal mala aparece y causa problemas digestivos, a su vez altera mucho más su condición, llevando al uso de fármacos como antibióticos, causando otras complicaciones.

 

Conociendo este vínculo, Nutriwhite recomienda cambiar los hábitos de alimentación aplicando la dieta de la #3R.

Debemos Remover los  alimentos que causan el crecimiento de la flora intestinal disbiótica, la inflamación del sistema digestivo y los alimentos que pueden causar sensibilidad, intolerancia o alergia. Estadisticamente se ha demostrado que el gluten de los cereales, el azúcar y los lácteos de vaca son mas propensos a causar estos problemas.

Debemos Reponer con alimentos que aumenten la flora intestinal simbiótica como kombucha, kefir, chucrut, alimento que se puedan digerir fácilmente y no causen sensibilidad, intolerancia o alergia. Optar por lo mas orgánico,  lo menos procesado y menos refinado posible. También reponer con suplementos vitamínicos, enzimáticos y tratamiento con prebióticos y probioticos.

¿Qué logramos?  Soluciones. A través de un tratamiento nutricional que promueva el crecimiento de una flora intestinal simbiótica podremos Recuperar la  salud, mejorando el comportamiento y aliviando los problemas gastro-intestinales de un paciente con TGD y Autismo.

Referencias: 

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